En relación al
tema del bullying, vamos a ver cómo podemos evitar que se produzca este fenómeno
en el ámbito escolar.
Según la asociación
americana de psicología, se recomienda que los maestros, padres y alumnos tomen
una serie de medidas para evitar que se produzcan casos de acoso. A
continuación, vamos a exponer cuales son las medidas que se tienen que tomar según
esta asociación.
Maestros y administradores escolares
- Estar informados y alertas: Los
maestros y administradores deben estar conscientes de que si bien el acoso
ocurre generalmente en sitios como los baños, el patio de juegos, los pasillos
llenos de personas y los autobuses escolares, además sucede con teléfonos
celulares y computadoras (donde existe poca o ninguna supervisión); debe ser
tomado muy en serio. Los maestros y administradores deben enfatizar que
informar no es delatar. Si un maestro observa un caso de intimidación en el
aula, debe intervenir inmediatamente para impedirlo, reportar el incidente e
informar a los administradores escolares correspondientes para que sea
investigado. No es recomendable realizar una reunión conjunta con el acosador y
el acosado, pues sería vergonzoso e intimidaría enormemente al estudiante que
ha sido objeto del abuso.
- Participación de estudiantes y padres: Es
necesario que los estudiantes, así como los padres, formen parte de la solución,
y participen en equipos de seguridad y grupos especiales contra la intimidación
escolar. Los estudiantes pueden informarles a los adultos acerca de lo que está
ocurriendo realmente, y también mostrarles las nuevas tecnologías que se
utilizan para la intimidación. Los padres, maestros y administradores escolares
pueden contribuir a que los alumnos adopten un comportamiento positivo, y
enseñarles cómo intervenir en un caso de abuso. Los estudiantes de más edad
pueden ser mentores e informarles a los más jóvenes con respecto a prácticas
seguras de navegación por la Internet.
- Crear expectativas positivas con respecto al
comportamiento de estudiantes y adultos: Las escuelas y aulas deben ofrecerles a los
estudiantes un entorno seguro de aprendizaje. Los maestros y entrenadores deben
recordarles explícitamente a los alumnos que el acoso escolar es inaceptable, y
que ese tipo de comportamiento tendrá las consecuencias correspondientes. Los
maestros y administradores deben crear un documento en contra del acoso, y
pedirle a cada alumno, así como a sus padres/tutores, que lo firmen y entreguen
en la oficina, para que comprendan la gravedad que implica un caso de
intimidación. Además, a los estudiantes que confrontan dificultades para
adaptarse o tener amigos, se les pueden facilitar amistades o darles “trabajo”
a la hora del almuerzo y el receso, para que no se sientan aislados ni corran
peligro de convertirse en víctimas de acoso.
Padres (de niños acosados)
- Observe la actitud de su hijo para detectar señales de
acoso: No siempre los niños son propensos a decir que los están intimidando.
Entre las señales de que un niño está siendo acosado figuran: ropa desgarrada,
temor a ir a la escuela, disminución del apetito, pesadillas, llanto o
depresión y ansiedad general. Si descubre que su hijo es objeto de acoso, no
recurra a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el
contrario, sostenga conversaciones abiertas en las que pueda enterarse de lo
que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar
esa situación. Pero esto es lo más importante: hágale saber a su hijo o hija
que está dispuesto a ayudarle y que no intente contraatacar al acosador.
- Enséñele a su hijo a hacerle frente al acoso: Mientras
no se pueda tomar alguna medida a nivel administrativo, enséñele a su hijo a
hacerle frente a la intimidación sin exponerse a ser maltratado físicamente ni
derrotado en una pelea. Practique en casa para que su hijo aprenda a ignorar al
acosador y/o crear estrategias enérgicas a fin de manejar la situación. Ayude a
su hijo en la identificación de maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso
de ser víctima de intimidación.
- Establezca los límites con respecto a la tecnología: Manténganse
informados, tanto usted como sus hijos, acerca del acoso cibernético, e
incúlqueles a sus hijos que no deben responder mensajes amenazadores, ni
tampoco reenviarlos. Hágase “amigo” de su hijo o hija en Facebook o Myspace, y
active los filtros adecuados en su computadora. Además, trate de que la
computadora familiar sea la única que usen sus hijos, y colóquela en un sitio
de la casa donde esté visible y pueda ser supervisada. Si decide darle a su
hijo un teléfono celular, analice con cuidado antes de permitirle que use la
opción de cámara. Además, comuníquele que va a supervisar sus mensajes de
texto. Como padre, usted puede insistir en que los teléfonos se guarden en un
área donde todos tengan acceso (como la cocina) a determinada hora de la noche,
para impedir el acoso nocturno y los mensajes inadecuados. Los padres deben
reportar el caso de intimidación en la escuela, y darle seguimiento por medio
de una carta con copia al Superintendente Escolar si su pesquisa inicial no
recibe respuesta.
Los padres
deben reportar a la policía los mensajes amenazadores y guardar las evidencias
pertinentes de los mensajes de texto, de correo electrónico, o los comentarios
colocados en los sitios web.
Padres (de niños acosadores)
- Detener el acoso antes de que comience: Hable con
sus hijos acerca del acoso escolar. Es posible que su hijo esté confrontando
problemas para comprender los signos sociales, e ignore el daño que está
haciendo. Recuérdele a su hijo que intimidar a otros puede acarrear
consecuencias de índole jurídica.
- Una casa “libre de acosadores”: Los niños
imitan las formas de comportamiento que adoptan sus padres. Estar expuesto a un
comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto en casa hace que el
niño tenga más propensión al acoso escolar. Los padres/tutores deben dar
ejemplos positivos en su forma de relacionarse con otras personas y con sus
hijos.
- Detectar problemas de autoestima: A menudo,
los niños con problemas de autoestima acosan a otros para sentirse bien consigo
mismos. Incluso los niños que gozan de cierta popularidad y aceptación pueden
tener tendencias crueles. Los padres deben evitar y castigar el comportamiento
cruel de sus hijos.
Estudiantes
- Reportar los casos de acoso personal y cibernético: Es
importante que los estudiantes informen a un padre o a un adulto de confianza
sobre cualquier caso de intimidación. Con frecuencia, los niños no reportan
casos de acoso cibernético porque temen que sus padres les impidan usar el
teléfono o la computadora. Los padres deben respaldar a sus hijos si éstos les
informan de un caso de intimidación, y no impedirles que usen el teléfono como
consecuencia de esa situación. Los niños deben recordar que el acoso escolar es
incorrecto, y que debe ser resuelto por un adulto.
- No responder al acoso con violencia: Aunque
puede ser difícil quedarse cruzado de brazos ante el acoso, como dice el
refrán: “Dos males no hacen un bien”. Trate de no demostrar enojo ni llorar.
Hay que decirle con calma al acosador que deje de intimidarlo, o, simplemente,
alejarse para evitar problemas.
- Estar siempre acompañado: Siempre
que sea posible, evite que ocurran situaciones en sitios donde no haya otros
estudiantes o maestros. Trate de ir al baño con un amigo o almorzar en grupo.
Cuando monte en el autobús escolar, siéntese cerca de la parte delantera. Si
conoce a algún estudiante que acostumbra a acosar a otros en un área de la
escuela donde usted suele caminar, almorzar o ir a clases, trate de usar
pasillos alternativos para llegar a su destino.
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