domingo, 24 de mayo de 2020

Conclusión de la asignatura



A lo largo de este semestre, se nos presentó una nueva asignatura que, ya solo por el nombre, parecía interesante de trabajar. EDUCACIÓN Y SOCIEDAD, juntaba los dos conceptos que, para mí, son los más importantes en la carrera de Magisterio.

Cuando los profesores nos dijeron que no habría examen nos pusimos más que contentos, incluso llegué a pensar que la asignatura se aprobaría fácil y me olvidaría de ella (como decimos los estudiantes).

Mi sorpresa ha sido que, tras 4 meses, aun habiendo estado en casa encerrados por la situación del Covid-19, de los dos cursos que llevo en la carrera, se ha convertido en una de las asignaturas que más influencia ha tenido en mi formación. No hemos tenido que estudiar, pero hemos aprendido mucho más que en otras que necesitas empollar los apuntes.

Esto  ha sido gracias a las metodologías empleadas por nuestros dos profesores, Natalia y Ricardo, en las cuales se trataban los temas de manera que parecía un debate, en el que cada uno era libre de opinar, dar su punto de vista. Siempre me ha gustado esa manera de trabajar temas en el aula, porque te hace profundizar sobre por qué defiendes tu opinión, pero también, te muestra la opinión bajo el punto de vista de otro compañero. Es por ello, que lo que es un tema teórico, lo acabas interiorizando como si hubiera sido una conversación con tus compañeros, olvidándote de que estás en clase.

Las prácticas y trabajos llevadas a cabo, no han sido trabajos de relleno, ni una prueba de participación del alumnado. Personalmente han sido temas que al trabajarlos en grupo, con libertad de expresar la información que encontrábamos, han sido muy nutritivos y han tenido una influencia muy buena en nuestra formación como futuros docentes.

Es por ello, que quiero dar las gracias a los profesores, por hacernos ver temas actuales de la educación de una manera mucho mas divertida e influyente en nuestras vidas. 

Con esta conclusión doy por finalizado mi blog de la asignatura, en el que dejo acceso a los trabajos llevados a cabo en la asignatura y temas trabajados en clase que me han resultado de gran interés.

Un saludo,

Javier González Alconada.

sábado, 23 de mayo de 2020

Covid-19 y la educación


El Covid-19 está teniendo un impacto muy importante en la educación de millones de estudiantes, profesores, centros educativos y familias. El cierre de los centros educativo presenciales ha obligado a desarrollar con rapidez nuevas formas de garantizar este derecho en todos los niveles educativos y en todo el mundo. Este esfuerzo ha implicado a todo el mundo, desde las autoridades educativas hasta los propios niños. Se han requerido soluciones innovadoras, recursos y tiempo, pero también paciencia y voluntad para avanzar en contra del virus. 

El cierre de los centros educativos y la sustitución de las clases presenciales por la formación online y a distancia no han tenido alternativa posible. Todo esto ha conllevado una serie de consecuencias en la formación del alumnado.

Según el estudio realizado por Burgess y Sievertsen este mismo año (2020), muestra un efecto de 1% de la desviación estándar en indicadores de aprendizaje por cada 10 días que pasan. El cierre de los centros escolares hasta el final del curso tendrá un efecto negativo en el aprendizaje de alumnos de un 6% de la desviación estándar.

En España, un 10% de la instrucción, que equivale a 17,5 días, reduce en un 1,5% el aprendizaje de los alumnos, lo que supone en términos PISA, representaría el 20% del curso escolar respecto a otros países.

Durante esta crisis, este efecto podría verse amortiguado por dos razones:

-                     El uso de la formación online y plataformas digitales que están haciendo muchos centros educativos.
-                     España tiene más horas de clase en la ESO, 1054 horas al año frente a las 919 de promedio de la OCDE (La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), por lo que si se priorizaran las competencias más relevantes, el efecto del cierre de los centros podría compensarse.

Desigualdades educativas y rendimiento escolar

El principal problemas es que este impacto va a tener un efecto limitado con alumnos de entornos favorecidos, pero muy elevado con los alumnos rezagados y desfavorecidos. Los estudiantes de familias desfavorecidas tienen menos apoyo académico por parte de sus padres. Los recursos tecnológicos, las habilidades no cognitivas y los conocimientos de los padres son diferentes, lo que hace que se dificulte la ayuda a un hijo en una materia  que no entiende uno mismo.

La inseguridad laboral que ha generado esta crisis, también se trasmitirá al rendimiento académico, la capacidad de estudio y la concentración de los hijos. Por tanto, la crisis del Coronavirus, agrandará la brecha académica por el nivel socio-económico.

Las competencias más afectadas serán matemáticas y lengua debido a la perdida producida por este último trimestre, al que hay que añadirle los meses de verano. Esto causará, no solo no progresar en estas competencias si no que, se olvidarán arte de lo aprendido durante el reto del curso.

Este retroceso en el aprendizaje, en los alumnos de los entornos desfavorecidos, podría resultar un incremento de las tasas de repetición en los próximos años y un empeoramiento en las tasas de graduación.

Si se incrementasen las repeticiones en España, se estaría agravando uno de los principales problemas de la educación española. Quienes pasarían a merecerse una atención especial, en el caso de España, son los alumnos de primer curso de Formación Profesional Básica que estaban a punto de comenzar su Formación en Centros de Trabajo, ya que al decretarse el cierre de los centros, puede producir que se desenganchen definitivamente de los estudios.

En definitiva, hay tiempo suficiente antes del curso 2020-2021 para intentar compensar parte de las pérdidas producidas por esta crisis.

Fuentes bibliográficas:



Internet y educación

Como hemos visto en estos dos últimos meses, Internet ha sido nuestra principal fuente de educación ya que, gracias a ella, hemos sido capaces de estar en contacto con nuestros profesores para llevar a cabo las clases virtuales o tener acceso al material teórico para los exámenes de final de curso.

Internet actualmente es una de las herramientas más usadas por la sociedad, ya que prácticamente todo el mundo tiene acceso a ello a través de dispositivos móviles como tablets, smartphones, etc. Es por ello por lo que llevamos unos años siendo etiquetados como la sociedad tecnológica.

Ya que la educación deber ir ligado a los cambios que se produzcan en la sociedad, se debe de actualizar el sistema educativo para poder introducir estas herramientas en el alumnado. Para que esto suceda, los profesores de los centros escolares deben formarse para utilizar estas herramientas con el fin de trabajar con metodologías más motivadoras y significantes en el desarrollo del alumnado.

Para alcanzar el correcto aprendizaje mediante el empleo de estas tecnologías, se tiene que tener claro cuáles son los objetivos que pretendemos conseguir, manteniendo principal atención en evitar el uso inadecuado de estas herramientas.

Como suele ocurrir en la educación, usar metodologías que requieran de estas herramientas tiene algunos inconvenientes como por ejemplo el alto coste de los dispositivos con los que se trabajan,  a los cuales no tienen acceso todos los alumnos.

Sin embargo, Internet proporciona a los profesores y a los alumnos una gran fuente de recursos que pueden servir de gran ayuda de manera complementaria a las clases presenciales.

En esta cuarentena algunos de los recursos que hemos utilizado han sido las conferencias, a través de las cuales dábamos clases incluso sin salir de la cama (en algunas ocasiones), el campus virtual, con el que los profesores nos colgaban el material teórico, trabajos, información, calificaciones, etc.

En conclusión, si se hace un uso adecuado de esta herramienta en el ámbito educativo, nos ha demostrado a lo largo de estos dos últimos meses que es posible llevar a cabo una educación en la que se pueden usar otras metodologías, evitando las clases tradicionales. Claro está, para que esto ocurra, el profesor deberá presentar cierta destreza en la competencia digital para poder plantear al alumnado tareas que sean beneficiosas para su enseñanza y les permitan estar preparados para la vida, ya que hoy en día, la mayor parte de los trámites se realizan a través de las herramientas digitales y tecnológicas.

A continuación dejo el acceso al vídeo realizado por los compañeros de clase, donde tratan este tema de manera más profunda.


Derechos del niño


Tras realizar una encuesta de un grupo de la clase sobre los derechos del niño, me dio que pensar. Todos hemos oído hablar de los derechos del niño, pero realmente, ¿cuáles son?

Esta entrada la vamos a dedicar a conocer un poco más sobe este tema.



¿Qué son?

Los derechos del niño son un conjunto de normas jurídicas que protegen a los niños has cierta edad. Todos y cada uno de ellos, son inalienables e irrenunciables, es decir, que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia.

La primera declaración de los derechos del niño se redactó en 1924, hasta que finalmente en 1989 se firmón en la ONU la Convención sobre los Derechos del Niño.

¿Cuáles son los derechos del niño?

La Convención sobre los Derechos del Niño recoge 10 derechos básicos que se deben de cumplir en todos los lugares del mundo sin ninguna excepción.

1.      Derecho de igualdad en todos los sentidos, sin distinción de raza, religión, sexo u otros rasgos.
2.      Derecho a tener una protección especial para fomentar el desarrollo físico, mental y social.
3.      Derecho a disponer y disfrutar de un nombre y nacionalidad desde el momento que nace.
4.   Derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada y digna para poder desarrollarse de forma correcta.
5.  Derecho a una educación y un tratamiento especial a aquellos niños que presenten alguna discapacidad mental o física.
6.      Derecho a la comprensión y al amor de los padres y la sociedad.
7.    Derecho a actividades recreativas y a una educación gratuita que les haga crecer como ciudadanos y personas.
8.      Derecho a ser de los primeros en recibir ayudas en cualquier situación que ponga en peligro su integridad.
9.      Derecho a la protección contra cualquier situación de abandono, crueldad y explotación de las que puedan ser víctimas.
10.  Derecho a ser educados de manera que se fomente la comprensión, tolerancia, amistad y más, para que más tarde sean ellos quienes inculquen estos valores.

A pesar de que estos 10 derechos parecen fáciles de seguir, no en todos los lados se respetan de la misma manera. A continuación presentaré un mapa en el que se muestra la situación de los niños en diversas partes del mundo, en el que podemos observar que  el grado de cumplimiento no es el mismo en todos los países del mundo.


A continuación dejo colgado un vídeo en el que Paula, una niña pequeña, nos cuenta cuales son los derechos del niño de una manera muy divertida y creativa.



Fuentes bibliográficas:


https://plan-international.es/derechos-del-ni%C3%B1o?utm_term=derechos%20del%20ni%C3%B1o&utm_campaign=Derechos&utm_source=adwords&utm_medium=ppc&hsa_acc=7067665477&hsa_cam=710651419&hsa_grp=33912371461&hsa_ad=171061903584&hsa_src=g&hsa_tgt=kwd-2108757289&hsa_kw=derechos%20del%20ni%C3%B1o&hsa_mt=e&hsa_net=adwords&hsa_ver=3&gclid=CjwKCAjwk6P2BRAIEiwAfVJ0rOf640APCLDIdEl4o2FF1qoAK06akFzqTRIpm0Gdv-xNTKi79rvQKxoCvzAQAvD_BwE

https://www.youtube.com/watch?v=bRgj-Hz8dWQ

viernes, 22 de mayo de 2020

Educación inclusiva y atención a la diversidad


La educación inclusiva es aquel modelo que busca atender a las necesidades de aprendizaje de todos los niños, con especial atención a aquellos que son vulnerables a ser marginados o excluidos socialmente.

La educación inclusiva no se trata de prestar atención a personas con discapacidad sino a todos los alumnos independientemente del género, raza, cultura, religión, etc. A diferencia de la educación tradicional, en la educación inclusiva no se utilizan programas especiales para aquellos estudiantes que presenten dificultades, sino que en el mismo aula se responde a las diferentes necesidades que presenten.

Según la Unesco, en la educación inclusiva, los alumnos con necesidades especiales deben tener acceso a los colegios de educación regular, donde deben ser acomodados, adaptando estrategias pedagógicas que respondan a sus necesidades.

Los objetivos de la educación inclusiva son:

·       La inclusión social y académica del alumnado, ya que se trata de no marginarlos de la educación.
·      El sistema educativo único, es decir, evitar programas especiales para los alumnos que presenten necesidades.
·         Atención a los alumnos en función  a las características que presenten.
·         Igualdad de oportunidades.
·         Coordinación de todas las personas que participan en la educación.
·         Promover la inclusión en todos los ámbitos sociales.

Este tipo de educación presenta una serie de obstáculos a los que se tienen que hacer frente, entre los que destacamos:

·         Creencias erróneas que dificultan la integración de personas con discapacidad.
·     Barreras físicas que impiden el fácil acceso a los alumnos que presenten alguna discapacidad.
·    Planes de estudio que son excesivamente rígidos que no dan oportunidad a otros tipos de aprendizajes.
·         Profesores con escasa preparación ante casos de alumnos con diversidad.
·         Falta de financiación económica.
·         La legislación del país, que hace que muchos alumnos queden fuera de la educación.













Trabajar de manera inclusiva, es una de las claves para alcanzar una educación de calidad, pero… ¿Cómo se puede trabajar en el aula?

1)    Hay que conocer a los alumnos y alumnas, para conocer las particularidades que pueda presentar cada uno de ellos.
2)   Usar métodos activos, actividades que fomenten el pensamiento crítico de tal manera que los alumnos se hagan preguntas del mundo que les rodea.
3)      Evaluaciones diferentes, teniendo en cuenta cada una de las particularidades de cada alumno.
4)      Propuestas de los propios alumnos, así serán ellos los que dirijan su propio aprendizaje.
5)   Metas medibles que supongan un reto, que sean objetivos difíciles de alcanzar, pero no imposibles.
6)      Valorar cada una de las inteligencias que presenten los alumnos y potenciarlas.

Si siguiéramos estos pasos, podríamos crear una educación mucho más atractiva y mucho mas significante en la vida de nuestros alumnos.

Fuente bibliográfica:



La televisión y la escuela


En esta entrada expondré el trabajo realizado sobre "La televisión en la escuela" donde veremos, además del uso de la televisión en la escuela, otros puntos donde se explica que influencia tiene la televisión en el niño, aspectos positivos y negativos, etc. También tiene incluida una encuesta llevada a cabo en familias reales, para conocer el consumo de televisión en el hogar.


Uso de la televisión en la escuela

España está considerada como el cuarto país europeo en el consumo diario de televisión con 207 minutos diarios de promedio, cifra superada por Polonia, Rusia e Italia. De esta manera, puede convertirse en un recurso didáctico imprescindible que contribuye a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, siendo una actividad más lúdica y atractiva, y ayuda a “ver televisión” como espectadores activos y críticos (Mart, 2011).

Dado que la televisión se ajusta a las capacidades mentales de los niños y puede influir en el desarrollo social de este, al considerar a los personajes televisivos ejemplos a imitar, es necesario lo que el Ministerio de Educación (s.f.) denomina la “educación para la comunicación” o “educación para los medios. Este concepto hace referencia a la necesidad de abordar desde una perspectiva analítica y partiendo de un conjunto de herramientas escolares, los llamados medios masivos y sus contenidos.

Por ello, como señala Joan Ferrés (1998 citado en Ministerio de Educación, s.f.), “una escuela que no enseña a ver televisión es una escuela que no educa”. Sánchez (1997) habla de esta adecuada integración de la televisión en el aula atendiendo a dos dimensiones formativas: educar en la televisión y educar con la televisión.
·         Educar en la televisión supone introducir como contenido de aula conocimientos relativos a la televisión, a su lenguaje, a su mecánica de funcionamiento, incluyendo así una formación pluridisciplinar en la que se abordan aquellas dimensiones del medio más próximas a cada área.
Por ejemplo, los aspectos técnicos se reservarían a las áreas de ciencias mientras que lo visual como forma de expresión se trataría en lengua. En definitiva, educar en televisión implica desarrollar el análisis crítico y reflexivo de lo que se observa, lo que puede conducir al estudio de series o programas.
·         Educar con la televisión supone aprovechar didácticamente los materiales que ofrece el medio integrándolos en las diferentes áreas de enseñanza. Dentro de estos materiales encontramos las televisiones que ofrecen programas educativos incorporables fácilmente al aula, y el resto de material televisivo, que no ha sido pensado para la escuela pero que ofrece ventajas de cara a su incorporación a la enseñanza por su conexión con los intereses de los alumnos.
Como se ha citado, las imágenes televisivas pueden cumplir con una doble función didáctica: informativa y motivadora. Por ejemplo, en lengua para explicar las figuras retóricas puede sustituir ejemplos del libro de texto por spots publicitarios, así, cuando el alumno vea estos fuera del contexto escolar, pensará espontáneamente en estos contenidos tratados en el aula.
Este autor menciona en esta doble dimensión la necesidad de un método, el método comprensivo, que aprovecha el placer y la emoción que son inherentes a la comunicación audiovisual para llegar a la racionalidad por lo que en lugar de comenzar el análisis de un programa televisivo por preguntas relacionadas con la finalidad de este, se debe hablar primeramente de las emociones y sensaciones que ha causado este. Según el método comprensivo, se trata de aprender desde el placer y gracias al placer.
Ahora bien, en este contexto digital, no solo es importante la presencia del dispositivo, en este caso la televisión, sino de una serie de capacidades de las que el tutor debe disponer para sacar el mayor provecho a esta herramienta. Algunas de estas aptitudes o aspectos a tener en cuenta son:
ü  Poseer competencias para gestionar las herramientas digitales.
ü  Saber qué herramientas son las más adecuadas para cada aprendizaje y cada persona (Pantoja, 2009).
ü  Actuar como mediador entre el alumno y los medios.
ü  Realizar una selección adecuada de películas, series y/o programas que visualizar en el aula.
ü  Tener claros los objetivos que se desean alcanzar con la visualización.
ü  Preparar actividades relacionadas con lo que se va a ver en el vídeo.
ü  Realizar una evaluación para ver si el visionado ha facilitado el aprendizaje y este ha tenido un efecto positivo en los alumnos.


La respuesta de los docentes al uso de la televisión en el aula se manifiesta en tres tipos de respuesta (Alonso y otros, 1995 citado en Ministerio de Educación, s.f.):
-     Negación ante la contribución positiva de la televisión al proceso educativo: la televisión es un enemigo. Según estos, la televisión difunde un discurso basado en la fragmentación y en la discontinuidad, primando lo emocional sobre lo racional.
-        Uso de la televisión como mero apoyo adicional al trabajo que se realiza en el aula.
-    A favor de incluir contenidos audiovisuales y multimedia. Creen indispensable modificar el sistema educativo, tanto en la infraestructura de los centros como en los contenidos curriculares y la formación de los educadores, teniendo en cuenta el nuevo entorno tecnológico.

Referencias bibliográficas:
Mart, F. (2011). Tema 3: Nuevas tecnologías en las redes de aprendizaje. Material no publicado. Recuperado el 3 de marzo de 2020 de https://campusvirtual.uclm.es/course/view.php?id=38950
Ministerio de Educación (s.f.). Media televisión. Recuperado el 23 de marzo de 2020 de http://recursos.cnice.mec.es/media/television/bloque10/pag5.htm
Pantoja, A. (2009). La acción tutorial ante el reto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Wolters Kluwer España, 39, 1-19. Recuperado https://www4.ujaen.es/~apantoja/mis_libros/apantoja_n39_12-09.pdf
Sánchez, F. (1997). Televisión y educación: Un desafío posible. Aula, 9, 151-157. Recuperado de https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/69272/Television_y_educacion_un_des afio_posibl.pdf;jsessionid=7CE37E87A0EC9F46BAFB85F913621F28?sequence=1

Familia y escuela


A lo largo de esta entrada nos centraremos en la importancia del papel que tiene la familia en la escuela y de qué manera podemos hacer para integrarlas más en la comunidad educativa.

En la entrada de la “Práctica 2a” ya hablamos sobre la participación de las familias en el marco legal (LOMCE, LOE, Decretos del currículo y Ley de Educación de Castilla la Mancha), pero… ¿Qué importancia tiene la participación de las familias en la escuela? ¿Cómo podemos hacer para integrarlas?




Importancia

Según Razeto (2016) la familia tiene un alto nivel de importancia en el éxito académico de los estudiantes y se ha convertido en un hecho indiscutible. La participación de las familias en la escuela adquiere un papel primordial para potenciar las capacidades de los niños e incidir en su éxito académico.

El compromiso de los padres mejora las dinámicas dentro del aula, ya que aumentan las expectativas del profesorado, mejora las relaciones profesor-alumno y contribuye a una mayor competencia cultural de los estudiantes.

Que se produzca una buena interacción entre la escuela y las familias, genera en el alumno una imagen de acercamiento con las personas que se ocupa de su cuidado, lo que le otorga a la escuela un carácter de familiaridad y seguridad.

Para que se consiga alcanzar ese pleno desarrollo de las capacidades del niño, la educación debe garantizarle experiencias que complementen sus vivencias, sin sustituir a las que recibe en su familia.

La familia es el núcleo vital para el niño, y por ello, los padres pasan a ser los principales responsables de la educación de éste. Por lo tanto, la educación es tarea primordial de la familia, aunque deber compartirse de manera significativa con la escuela, con el entorno y el contexto social.

Para que esto ocurra, se tiene que poner en práctica una escuela abierta y para ello, es necesaria una buena comunicación entre maestros y padres.

Ahora bien, aquí surge nuestra siguiente incógnita, ¿cómo podemos hacer para integrarlas?

Integrar la familia en el ámbito escolar

Para fomentar que la familia tenga más contacto con los centros educativos, se podría proponer una serie de actividades para mejorar esta participación. Principalmente, se podría realizar actividades en las que las familias tengan que acudir al centro. Un ejemplo de estas actividades podría ser:

·         Actividades deportivas.
·         Talleres.
·         Excursiones.

A través de actividades como éstas, permitiremos una mejor integración de las familias en los centros escolares con los que se divertirán y formaran grandes lazos con otras familias y el centro.

En la “Práctica 2d: Recreo solidario” mostramos un claro ejemplo de una actividad real para poder introducir la familia en la escuela. En el desarrollo de esa práctica, encontraremos el desarrollo de la actividad, la participación activa de la familia y los profesores y los beneficios de la actividad.




Fuentes bibliográficas:
Razeto Pavez, Alicia. (2016). Estrategias para promover la participación de los padres en la educación de sus hijos: el potencial de la visita domiciliaria. Estudios pedagógicos (Valdivia)42(2), 449-462. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-07052016000200026


jueves, 21 de mayo de 2020

¿Cómo podemos evitar el bullying?


En relación al tema del bullying, vamos a ver cómo podemos evitar que se produzca este fenómeno en el ámbito escolar.


Según la asociación americana de psicología, se recomienda que los maestros, padres y alumnos tomen una serie de medidas para evitar que se produzcan casos de acoso. A continuación, vamos a exponer cuales son las medidas que se tienen que tomar según esta asociación.
Maestros y administradores escolares
-      Estar informados y alertas: Los maestros y administradores deben estar conscientes de que si bien el acoso ocurre generalmente en sitios como los baños, el patio de juegos, los pasillos llenos de personas y los autobuses escolares, además sucede con teléfonos celulares y computadoras (donde existe poca o ninguna supervisión); debe ser tomado muy en serio. Los maestros y administradores deben enfatizar que informar no es delatar. Si un maestro observa un caso de intimidación en el aula, debe intervenir inmediatamente para impedirlo, reportar el incidente e informar a los administradores escolares correspondientes para que sea investigado. No es recomendable realizar una reunión conjunta con el acosador y el acosado, pues sería vergonzoso e intimidaría enormemente al estudiante que ha sido objeto del abuso.

-      Participación de estudiantes y padres: Es necesario que los estudiantes, así como los padres, formen parte de la solución, y participen en equipos de seguridad y grupos especiales contra la intimidación escolar. Los estudiantes pueden informarles a los adultos acerca de lo que está ocurriendo realmente, y también mostrarles las nuevas tecnologías que se utilizan para la intimidación. Los padres, maestros y administradores escolares pueden contribuir a que los alumnos adopten un comportamiento positivo, y enseñarles cómo intervenir en un caso de abuso. Los estudiantes de más edad pueden ser mentores e informarles a los más jóvenes con respecto a prácticas seguras de navegación por la Internet.

-      Crear expectativas positivas con respecto al comportamiento de estudiantes y adultos: Las escuelas y aulas deben ofrecerles a los estudiantes un entorno seguro de aprendizaje. Los maestros y entrenadores deben recordarles explícitamente a los alumnos que el acoso escolar es inaceptable, y que ese tipo de comportamiento tendrá las consecuencias correspondientes. Los maestros y administradores deben crear un documento en contra del acoso, y pedirle a cada alumno, así como a sus padres/tutores, que lo firmen y entreguen en la oficina, para que comprendan la gravedad que implica un caso de intimidación. Además, a los estudiantes que confrontan dificultades para adaptarse o tener amigos, se les pueden facilitar amistades o darles “trabajo” a la hora del almuerzo y el receso, para que no se sientan aislados ni corran peligro de convertirse en víctimas de acoso.
Padres (de niños acosados)

-     Observe la actitud de su hijo para detectar señales de acoso: No siempre los niños son propensos a decir que los están intimidando. Entre las señales de que un niño está siendo acosado figuran: ropa desgarrada, temor a ir a la escuela, disminución del apetito, pesadillas, llanto o depresión y ansiedad general. Si descubre que su hijo es objeto de acoso, no recurra a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el contrario, sostenga conversaciones abiertas en las que pueda enterarse de lo que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar esa situación. Pero esto es lo más importante: hágale saber a su hijo o hija que está dispuesto a ayudarle y que no intente contraatacar al acosador.

-          Enséñele a su hijo a hacerle frente al acoso: Mientras no se pueda tomar alguna medida a nivel administrativo, enséñele a su hijo a hacerle frente a la intimidación sin exponerse a ser maltratado físicamente ni derrotado en una pelea. Practique en casa para que su hijo aprenda a ignorar al acosador y/o crear estrategias enérgicas a fin de manejar la situación. Ayude a su hijo en la identificación de maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de intimidación.

-         Establezca los límites con respecto a la tecnología: Manténganse informados, tanto usted como sus hijos, acerca del acoso cibernético, e incúlqueles a sus hijos que no deben responder mensajes amenazadores, ni tampoco reenviarlos. Hágase “amigo” de su hijo o hija en Facebook o Myspace, y active los filtros adecuados en su computadora. Además, trate de que la computadora familiar sea la única que usen sus hijos, y colóquela en un sitio de la casa donde esté visible y pueda ser supervisada. Si decide darle a su hijo un teléfono celular, analice con cuidado antes de permitirle que use la opción de cámara. Además, comuníquele que va a supervisar sus mensajes de texto. Como padre, usted puede insistir en que los teléfonos se guarden en un área donde todos tengan acceso (como la cocina) a determinada hora de la noche, para impedir el acoso nocturno y los mensajes inadecuados. Los padres deben reportar el caso de intimidación en la escuela, y darle seguimiento por medio de una carta con copia al Superintendente Escolar si su pesquisa inicial no recibe respuesta.

Los padres deben reportar a la policía los mensajes amenazadores y guardar las evidencias pertinentes de los mensajes de texto, de correo electrónico, o los comentarios colocados en los sitios web.

Padres (de niños acosadores)

-     Detener el acoso antes de que comience: Hable con sus hijos acerca del acoso escolar. Es posible que su hijo esté confrontando problemas para comprender los signos sociales, e ignore el daño que está haciendo. Recuérdele a su hijo que intimidar a otros puede acarrear consecuencias de índole jurídica.

-      Una casa “libre de acosadores”: Los niños imitan las formas de comportamiento que adoptan sus padres. Estar expuesto a un comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto en casa hace que el niño tenga más propensión al acoso escolar. Los padres/tutores deben dar ejemplos positivos en su forma de relacionarse con otras personas y con sus hijos.

-        Detectar problemas de autoestima: A menudo, los niños con problemas de autoestima acosan a otros para sentirse bien consigo mismos. Incluso los niños que gozan de cierta popularidad y aceptación pueden tener tendencias crueles. Los padres deben evitar y castigar el comportamiento cruel de sus hijos.
Estudiantes
-      Reportar los casos de acoso personal y cibernético: Es importante que los estudiantes informen a un padre o a un adulto de confianza sobre cualquier caso de intimidación. Con frecuencia, los niños no reportan casos de acoso cibernético porque temen que sus padres les impidan usar el teléfono o la computadora. Los padres deben respaldar a sus hijos si éstos les informan de un caso de intimidación, y no impedirles que usen el teléfono como consecuencia de esa situación. Los niños deben recordar que el acoso escolar es incorrecto, y que debe ser resuelto por un adulto.

-         No responder al acoso con violencia: Aunque puede ser difícil quedarse cruzado de brazos ante el acoso, como dice el refrán: “Dos males no hacen un bien”. Trate de no demostrar enojo ni llorar. Hay que decirle con calma al acosador que deje de intimidarlo, o, simplemente, alejarse para evitar problemas.

-     Estar siempre acompañado: Siempre que sea posible, evite que ocurran situaciones en sitios donde no haya otros estudiantes o maestros. Trate de ir al baño con un amigo o almorzar en grupo. Cuando monte en el autobús escolar, siéntese cerca de la parte delantera. Si conoce a algún estudiante que acostumbra a acosar a otros en un área de la escuela donde usted suele caminar, almorzar o ir a clases, trate de usar pasillos alternativos para llegar a su destino.